Las habían plantado a cielo abierto en Kingston, una ciudad adinerada al sudoeste de Londres a pocas calles de distancia de una residencia universitaria y cerca de una estación de tren. Algunas de las plantas habían crecido hasta una altura de metro y medio y sorprende que no se hubiesen percatado antes de su existencia.
etiquetas: marihuana, bosque, londres, kingston
noticia original (www.standard.co.uk)
