Los Ángeles (EE.UU.), 8 feb (EFE).- Los lunes no son un buen día para nadie, menos aún para los jóvenes que van a la escuela, pero los chicos de la Orquesta Juvenil de Los Ángeles (YOLA) estaban hoy radiantes y tremendamente felices tras actuar ayer en el descanso de la Super Bowl, la final de la Liga de Fútbol Americano (NFL).