"Podemos jugar, pero no dirigir: puede que los negros estén hechos sólo para ejecutar", ironiza el seleccionador de la República Democrática del Congo, Florent Ibenge. Prejuicios, dirigentes poco abiertos a novedades o problemas de formación: muy pocos entrenadores negros ocupan actualmente el banquillo de un club de fútbol profesional en Europa.